Los Superagentes en España!
Jueves Marzo 11th 2010, 12:50
Archivado en:
Archivo
Un dato curioso es que nuestra querida La Gran Aventura se estrenó en España con un éxito relativamente interesante. En la base de datos de cine español no figura la fecha de estreno, pero si la cantidad de espectadores: 131.640 ¡Nada mal!
Trivia: ¡Se estrenó con el título de De cara al peligro!

Reproduccion del afiche de estreno en España.
Nota en Clarin: El regreso de un clásico de culto
Clarin publica un avance de la inminente secuela de los Superagentes, aqui la reporducimos
En 2006 fue Bañeros III, todopoderosos. El último verano le llegó el turno a Brigada explosiva, misión pirata. Y la vuelta de estos éxitos de hace décadas se completa ahora con Los superagentes, nueva generación, decimosegunda entrega de la serie que en los ‘70 y ‘80 protagonizaron Víctor Bó, Ricardo Bauleo y Julio De Grazia. “Mis hijos me hicieron meter en internet y ahí sentí la locura y la devoción que había por estas películas —cuenta Carlos Luis Mentasti, productor de Argentina Sono Film—. Eso me volcó a volver a hacer estas películas que fueron éxito en su momento y que ahora la gente toma como íconos.”
Fabián Gianola, Christian Sancho y Darío Lopilato fueron los elegidos para interpretar a los legendarios agentes Tiburón, Delfín y Mojarrita (respectivamente), en una historia que marcará un nuevo comienzo en la saga y que ha sido debidamente aggiornada. “Hoy los chicos están acostumbrados a otra cosa que en los ‘70. La película tiene muchos efectos especiales y digitales para que realmente atraiga a los chicos y a los padres”, promete Mentasti.
“Tiene una gran producción”, asegura Christian Sancho, quien, junto con Gianola y Lopilato, se les animó a las escenas de riesgo. “Casi nos prendemos fuego el último día —sorprende—. Tuvimos la desgracia de ir en un convertible y una bomba explotó tres segundos después de lo planeado. Por suerte salvamos nuestro cuero cabelludo.”
Como toda película de los superagentes que se precie, tiene sus villanos, que en en este caso son Marcelo De Bellis y Florencia de la Ve. “Hago artes marciales, manejo motos, aviones… Soy la que manda en el grupo, la que digita todo”, se entusiasma Florencia, que aunque ya hizo pequeños papeles en cine (en La herencia del tío Pepe y Cohen vs. Rosi), en esta película está debutando con un semi protagónico. “El cine es más glamoroso que el teatro”, reflexiona, y con su típica verborragia recuerda con humor que durante el rodaje en el motorhome se sentía “como Graciela Borges”, y fantasea con verse en el futuro “espléndida, los domingos por televisión”.
En la película no faltan las mujeres hermosas: en las once anteriores desfilaron desde Graciela Alfano hasta Susana Traverso (incluso Carmen Barbieri). Ahora la encargada de estimular los ratones será Sabrina Rojas. Alberto Martín completa el elenco principal que, por supuesto, también cuenta con los cameos de los superagentes originales Víctor Bó y Ricardo Bauleo.
Los Superagentes según Sergio Wolf
La valoración politica de la saga de los Superagentes es algo que está en discusión. Por un lado estàn lo que aseguran que se trata de una simple serie de películas infantiles. Otros encuentran resonancias sumamente turbias. Entre estos últimos aparece Sergio Wolf . Aquí reproducimos su opinión, como para inicar el debate.
La discusión sobre si hubo o no un cine de régimen durante la dictadura nunca llegó a instalarse como debate en el campo de la cultura, más allá de que se reconoce el período como de una producción vigilada con celo por el Instituto de Cine y el Ente de Calificación Cinematográfica, y de la existencia de “listas negras” —y no sólo en cine— que establecían las exclusiones.
Quienes sí reflexionaron sobre este problema bajo el nazismo —historiadores como Eric Renstchler, Wolf Dönner y Linda Schulte-Sasse—, consideran que para hablar de un cine de régimen no es necesario que todos los films del período se sustenten en una propaganda política dura y ostensible, sino que basta con que una porción del total esté en esa dirección. Algo similar puede decirse del cine que se produjo durante la dictadura argentina.
Si bien la idea de dos bandos en pugna comienza a aparecer dos años antes del golpe militar, en el cine de la dictadura se multiplica la compulsión a narrar historias sobre facciones enfrentadas, donde el objetivo se cifra en exterminar toda diferencia, o bien de convencer a los más reacios.
Un significativo número de películas propone el sistema de bandos que buscan exterminar al “otro”. Estos grupos a veces aparecen como identificables con fuerzas específicas, como se ve en la representación de la Fuerza Aérea en la citada Dos locos en el aire, o de la Policía Federal en Los drogadictos, de Enrique Carreras (…)
También fue habitual el enmascaramiento de ese sistema de bandos, dado que a veces predominaba la vaguedad referencial cuando, en rigor, se trataba de grupos de tareas con la misión de pacificar un país. Es el caso de La aventura explosiva, de Orestes Trucco, o Los superagentes biónicos, que filmó Mario Sabato bajo el seudónimo de Adrián Quiroga.
En Clarín, El cine bajo estado de sitio
Homenaje a Los Superagentes en el festival Rojo Sangre 2005
En octubre de 2005 -cuando nadie daba un peso por ellos- el festival Buenos Aires Rojo Sangre realizó una retrospectiva-homenaje a nuestros queridos agentes , que incluyó la proyección en 35mm de tres de sus películas.
Aqui repoducimos el texto que figuraba en el catálogo del festival.
LOS SUPERAGENTES CONTRA EL OLVIDO
Siempre hubo una gran cantidad de espías, o agentes del gobierno que han salvado a la humanidad de los malvados, maléficos ultravillanos. Uno se ha destacado entre todos: Bond, James Bond, el Agente 007. La televisión dio uno no menos conocido y famoso Maxwell Smart, el Superagente 86.
Y desde Argentina, como sin querer, llegan tres agentes, Apolo (Ricardo Bauleo), Centauro (Victor Bo) y Hércules (Julio de Grazia) en lo que fue La Gran Aventura (1974), la primera saga de los personajes que salvarían al mundo una y mil veces. El éxito fue notable para la época, probablemente por que el público entro en sintonía con unos personajes entrañables y cercanos.
Claro que luego, ya en su segundo film, La Super, Super Aventura (1975), pasaron a llamarse -por cuestiones de derechos de autor- Delfín, Tiburón y Mojarrita. Curiosamente, en los últimos estertores de la saga -en Los superagentes contra los fantasmas de 1986- con Bauleo fuera del país y con Sergio Velasco Ferrero en un papel protagónico, nuestros héroes pasaron a llamarse “agente Victor” y “agente Julio” logrando el notable y absurdo récord de transitar la saga con tres nombres distintos. Paralelamente un mismo personaje, como la agente Sirena, fue interpretado por diferentes actrices, como Graciela Alfano o Gachi Ferrari. El jefe cambiaba con mas frecuencia que el nº2 de El Prisionero.
Otras particularidades de la saga era que se trataba de películas episódicas. Si en un film los protagonistas obtenían poderes biónicos, a la presentación siguiente los perdían sin explicaciones… O los conservaban misteriosamente, como Mojarrita y su dedito especial.
Durante muchos años, y once películas, fueron el deleite y la diversión de toda una generación de chicos, que sabíamos que el mundo estaba a salvo gracias a los tres queribles, invencibles y atolondrados Superagentes que hablaban nuestro idioma y que nos salvaban de los mas terribles villanos que uno podría imaginarse.
Es cierto que las películas de la serie son habitualmente denigradas por mostrar una presunta imagen de un cine parapolicial, coincidiendo con las épocas mas pesadas de nuestro país. Pero tal categorización es injusta y probablemente venga de gente que no se ha tomado el trabajo de ver realmente las películas. Mas allá de ser parte del cine oficial del momento, se trataba fundamentalmente parodias de las peliculas de James Bond, con mas humor splastick que despliegue de armamento.
E independientemente de las críticas, es un cine que vale la pena recuperarlo porque representa -junto a Los Irrompibles, las películas de los Titanes y pocas más- momentos clave en nuestros primeros recuerdos frente a la pantalla de un cine.
Por eso El BARS quiere rendirles un homenaje a estos agentes, uno de los tantos que el Cine Argentino tiene pendientes. Para eso quisimos pasar tres de los films más emblemáticos de la saga de los Superagentes:
La gran aventura (1973)
Emilio Vieyra
Con esta empezó todo, la primera de la saga. Miss Venezuela -a la sazón, hija de un prestigioso científico- es secuestrada para obligar al padre a entregar cierta ayuda a los malhechores. Para tratar de salvarla, aparecen los tres agentes de la organziación Olimpo.
Con el despliegue de producción mas grande de la serie, se logró hacer un megaéxito de público. Tan grosso, que generó todas las secuelas que conocemos.
Los Superagentes Biónicos (1977).
Adrian Quiroga (Mario Sábato)
Había que aprovechar la locura de El Hombre Nuclear. Para la cuarta pelìcula, nuestros héroes -luego de sufrir un atentado- debieron suplir partes de su cuerpo por componentes biónicos. A Tiburón le ponen las piernas, a Delfìn los brazos, y a Mojarrita el dichoso dedo y un ojo. Todo esto para perseguir a un grupo de fascinerosos fasificadores de dólares.
La aventura de los paraguas asesinos (1979)
Dirección: Carlos Galettini
Séptima entrega de la serie. Un sabio tiene una maquinola para cambiar el clima, dos bandas enemigas se quieren apropiar de ellas. Adivienen ¿Quiene serán los responsables de salvar al mundo? La escena de Julio de Grazia colgando del helicóptero -fallida, pero es el primer intento de hacer una escena con blue screen en Argentina- es antológica. Y también lo es el regreso de la inolvidable agente Sirena original (Graciela Alfano), para la cuál -¿Habrá sido por un problema de presupuesto?- los vestuaristas sólo lograron conseguirle una bikini para la mayor parte del metraje.